Los trabajos de Persiles y Sigismunda
Los trabajos de Persiles y Sigismunda Señora, yo soy estranjero, y, aunque te diga grandezas de mi linaje, como no tengo testigos que las confirmen, quizá no hallarán crédito en tu pecho; aunque, para confirmación de que soy ilustre en linaje, basta que he tenido atrevimiento de decirte que te adoro. Mira qué pruebas quieres que haga para confirmarte en esta verdad, que a ti estará el pedirlas y a mí el hacerlas; y, pues te quiero para esposa, imagina que deseo como quien soy y que merezco como deseo: que de altos espíritus es aspirar a las cosas altas. Dame siquiera con los ojos respuesta deste papel, que en la blandura o rigor de tu vista veré la sentencia de mi muerte o de mi vida.
Cerró el papel Rutilio con intención de dársele a Policarpa, arrimándose al parecer de los que dicen: «Díselo tú una vez, que no falta[rá] quien se lo acuerde ciento». Mostróselo primero a Clodio, y Clodio le mostró a él otro que para Auristela tenía escrito, que es éste que se sigue:
CLODIO A AURISTELA