Los trabajos de Persiles y Sigismunda

Los trabajos de Persiles y Sigismunda

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo catorce del segundo libro

todos dio general gusto de oír el modo con que Periandro contaba su estraña peregrinación, si no fue a Mauricio, que, llegándose al oído de Transila, su hija, le dijo:

—Paréceme, Transila, que con menos palabras y más sucintos discursos pudiera Periandro contar los de su vida, porque no había para qué detenerse en decirnos tan por estenso las fiestas de las barcas, ni aun los casamientos de los pescadores; porque los episodios que para ornato de las historias se ponen no han de ser tan grandes como la misma historia; pero yo, sin duda, creo que Periandro nos quiere mostrar la grandeza de su ingenio y la elegancia de sus palabras.

—Así debe de ser —respondió Transila—, pero lo que yo sé decir es que, ora se dilate o se sucinte en lo que dice, todo es bueno y todo da gusto.

Pero ninguno le recebía mayor, como ya creo que otra vez se ha dicho, como Sinforosa, que cada palabra que Periandro decía, así le regalaba el alma que la sacaba de sí misma. Los revueltos pensamientos de Policarpo no le dejaban estar muy atento a los razonamientos de Periandro, y quisiera que no le quedara más que decir, porque le dejara a él más que hacer; que las esperanzas propincuas de alcanzar el bien que se desea fatiga[n] mucho más que las remotas y apartadas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker