Los trabajos de Persiles y Sigismunda
Los trabajos de Persiles y Sigismunda —¡Y cómo si lo soy! —respondió ella—; y aun de la mejor tierra de Castilla.
—¿De cuál? —replicó Constanza.
—De Talavera de la Reina —respondió ella.
Apenas hubo dicho esto, cuando a Constanza le vinieron barruntos que debÃa de ser la esposa de Ortel Banedre, el polaco, que por adúltera quedaba presa en Madrid, cuyo marido, persuadido de Periand[r]o, la habÃa dejado presa y Ãdose a su tierra, y en un instante fabricó en su imaginación un montón de cosas, que, puestas en efeto, le sucedieron casi como las habÃa pensado.
Tomóla por la mano, y fuese donde estaba Auristela, y, apartándola aparte con Periandro, les dijo: