Los trabajos de Persiles y Sigismunda
Los trabajos de Persiles y Sigismunda 
DEREZÓSE la pobre más que limpia comida, aunque fue muy limpia cosa, no muy nueva para los cuatro peregrinos, que se acordaron entonces de la Isla Bárbara y de la de las Ermitas, donde quedó Rutilio, y adonde ellos comieron de los ya sazonados, y ya no, frutos de los árboles; también se les vino a la memoria la profecía falsa de los isleños y las muchas de Mauricio, con las moriscas del jadraque, y, últimamente, las del español Soldino. Parecíales que andaban rodeados de adivinanzas y metidos hasta el alma en la judiciaria astrología, que, a no ser acreditada con la esperiencia, con dificultad le dieran crédito.