Los trabajos de Persiles y Sigismunda
Los trabajos de Persiles y Sigismunda —Dices verdad, Ricla mÃa —que éste era el propio nombre de la bárbara.
Con cuya variable historia admiraron a los presentes, y despertaron mil alabanzas que les dieron, y mil buenas esperanzas que les anunciaron, especialmente Auristela, que quedó aficionadÃsima a las dos bárbaras, madre y hija.
El mozo bárbaro, que también, como su padre, se llamaba Antonio, dijo a esta sazón no ser bien estarse allà ociosos, sin dar traza y orden cómo salir de aquel encerramiento, porque si el fuego de la isla, que a más andar ardÃa, sobrepujase las altas sierras, o traÃdas del viento cayesen en aquel sitio, todos se abrasarÃan.
—Dices verdad, hijo —respondió el padre.