Novelas ejemplares
Novelas ejemplares Estas versiones, con singulares e importantes variaciones con respecto a los textos de 1613, permanecieron incógnitas en la Biblioteca Colombina hasta que Isidoro Bosarte, secretario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, las encontró allí en 1788 y dio noticia de ellas al publicarlas de seguido en el Gabinete de Lectura Española. Gracias a Bosarte se pueden utilizar hoy, pues el manuscrito compilado por Porras de la Cámara desapareció de manera definitiva en 1823.
Guiño cervantino al lector al anunciar otras obras suyas, sí; pero también, muestra palpable del gusto de Cervantes por el género de la narración corta, que, como se ha visto antes, comienza con las novelas intercaladas en la Galatea, se mantiene sin duda a lo largo de esos años que permanece alejado, al menos de cara al público, de la literatura y reaparece también a través de las novelas intercaladas de los dos Quijotes.