Novelas ejemplares
Novelas ejemplares »Casi un año se tardó en volver la nave de la limosna y lo que en este año me pasó, a poderlo contar ahora, fuera otra nueva historia. Solo diré que fui conocido de uno de los veinte turcos que di libertad con los demás cristianos ya referidos y fue tan agradecido y tan hombre de bien que no quiso descubrirme; porque, a conocerme los turcos por aquel que había echado a fondo sus dos bajeles y quitádoles de las manos la gran nave de la India o me presentaran al Gran Turco[664] o me quitaran la vida y, de presentarme al Gran Señor, redundara no tener libertad en mi vida. Finalmente, el padre redentor vino a España conmigo y con otros cincuenta cristianos rescatados. En Valencia hicimos la procesión general[665] y desde allí cada uno se partió donde más le plugo, con las insignias de su libertad, que son estos habiticos. Hoy llegué a esta ciudad, con tanto deseo de ver a Isabela, mi esposa, que, sin detenerme a otra cosa, pregunté por este monasterio, donde me habían de dar nuevas de mi esposa. Lo que en él me ha sucedido ya se ha visto. Lo que queda por ver son estos recaudos, para que se pueda tener por verdadera mi historia, que tiene tanto de milagrosa como de verdadera.