Novelas ejemplares
Novelas ejemplares Sucedió que se llegó el tiempo que sus amos acabaron sus estudios y se fueron a su lugar, que era una de las mejores ciudades de la Andalucía. Lleváronse consigo a Tomás y estuvo con ellos algunos días pero, como le fatigasen los deseos de volver a sus estudios y a Salamanca, que enhechiza la voluntad de volver a ella a todos los que de la apacibilidad de su vivienda han gustado, pidió a sus amos licencia para volverse. Ellos, corteses y liberales, se la dieron, acomodándole de suerte que con lo que le dieron se pudiera sustentar tres años.
Despidiose dellos, mostrando en sus palabras su agradecimiento y salió de Málaga, que esta era la patria de sus señores. Y al bajar de la cuesta de la Zambra[667], camino de Antequera, se topó con un gentilhombre a caballo, vestido bizarramente de camino[668], con dos criados también a caballo. Juntose con él y supo cómo llevaba su mismo viaje. Hicieron camarada[669], departieron de diversas cosas y a pocos lances dio Tomás muestras de su raro ingenio y el caballero las dio de su bizarría y cortesano trato y dijo que era capitán de infantería por Su Majestad y que su alférez estaba haciendo la compañía[670] en tierra de Salamanca.