Novelas ejemplares
Novelas ejemplares En el campo cultural, España siente, como el resto de Europa, la fascinación por el mundo clásico, por los ideales humanísticos, el amor por la naturaleza, el interés por el ser humano como eje que vertebra el universo, pero sin desdeñar la tradición anterior propia, he aquí la gran originalidad española, pues «[…] nuestro Renacimiento y nuestro post-Renacimiento Barroco son una conjunción de lo medieval hispánico y de lo renacentista y barroco europeo. España no se vuelve de espaldas a lo medieval al llegar al siglo XVI […], sino que, sin cerrarse a los influjos del momento, continúa la tradición de la Edad Media» (Dámaso Alonso). En poesía, la corriente italianizante que viene desde tiempo atrás encuentra en Garcilaso de la Vega un artista genial, capaz de extraer del verso endecasílabo las mejores posibilidades. No desaparece sin embargo la poesía tradicional castellana (romances, poesía de cancionero, lírica popular), que será también cultivada por buena parte de los escritores del siglo XVI. En prosa, triunfan los libros de caballerías (Amadís de Gaula y toda su larga descendencia…) y, muy a finales del periodo de Carlos V, se publica un libro que, andando el tiempo, será considerado como el germen de la novela moderna: La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, publicado en 1554, simultáneamente en Burgos, Medina del Campo, Amberes y Alcalá de Henares.
