Novelas ejemplares
Novelas ejemplares En efecto, la voz narradora del Decamerón introduce al lector en un lugar y espacio concretos (Florencia, la peste que asoló esta ciudad en 1348) y describe las circunstancias que rodean a los habitantes de aquel lugar en esa coyuntura; de seguido introduce a las protagonistas («siete jóvenes señoras») y cede la palabra a una de ellas, Pampinea, que sugiere a las demás irse a «nuestras posesiones en el campo» con el fin de evitar la peste. Deciden que les acompañen tres hombres a quienes conocen en la iglesia. De la conversación con ellos surge el acuerdo de salir todos juntos fuera de la ciudad y la manera en como lo deben hacer. Para entretener esa estancia «hay […] tableros y piezas de ajedrez», pero también se puede hacer «contando cuentos, pues mientras uno narra puede ofrecer deleite a toda la compañía que escucha». Dentro de ese marco narrativo se insertan los cuentos, el primero de los cuales es contado por Pánfilo sobre Micer Cepparello con una falsa confesión engaña a un santo fraile y se muere; y habiendo sido un pésimo hombre en vida, de muerto es reputado por santo y llamado San Ciappelleto.