Novelas ejemplares
Novelas ejemplares Muy compleja es la cuestión de la estructura de la obra por cuanto que, como ya se señaló, frente a la habitual organización de este tipo de libros según una estructura de enmarque, Cervantes prescinde de ella y, al tiempo, desorienta al lector con estas palabras del prólogo: «[…] en ningún modo podrás hacer pepitoria, porque no tienen pies, ni cabeza, ni entrañas, ni cosa que les parezca». Sobre este aspecto debe consultarse el apartado Género, relaciones e influencias. Por su parte, cada una de las novelas presenta una particular organización estructural. Así, por ejemplo, La gitanilla permite una división en tres partes, a modo de planteamiento, nudo y desenlace, como si de una obra teatral se tratase; los relatos de las aventuras de Rinconete y Cortadillo, Tomás Rueda y Berganza se desarrollan de acuerdo con el esquema básico de la picaresca (el servicio del mozo a varios amos), pero con variantes, pues, por ejemplo, la vida de Rincón y Cortado sirve de enmarque al «entremés de Monipodio», esto es, los acontecimientos que tienen lugar en la casa del rufián sevillano, mientras que el relato de las andanzas de Berganza (las de Cipión nunca se contarán) se enmarca dentro de la conversación de los dos perros, la cual, a su vez, se inserta en la conversación entre el alférez Campuzano y el licenciado Peralta, etc.