Cinco obras en un acto
Cinco obras en un acto La escena representa la taberna de TIJÓN. A la derecha hay un mostrador y una estantería con botellas. En el fondo, una puerta que conduce al exterior. Sobre ésta, y por la parte de afuera, cuelga un mugriento farol rojo. El suelo y los bancos que se extienden a lo largo de la pared están totalmente ocupados por peregrinos y viajeros. Muchos de ellos, por no haber encontrado sitio, duermen sentados. La noche está muy avanzada. Al alzarse el telón, se oye el retumbar del trueno y, por la puerta abierta, se divisan relámpagos.
TIJÓN se encuentra tras el mostrador. Reclinado sobre uno de los bancos. FEDIA toca quedamente el acordeón. A su lado, y vestido con un raído traje de verano, está sentado BORTZOV. En el suelo, junto a los bancos, han buscado acomodo SAVVA, NASAROVNA y EFIMOVNA
EFIMOVNA.—(A NASAROVNA.) ¡Empuja al viejo, madre!… ¡Quizá está entregando su alma a Dios!
NASAROVNA.—(Descubriendo el rostro de SAVVA.) Hombre bendito, ¿estás vivo o te has muerto ya?
SAVVA.—¿Y por qué voy a estar muerto? ¡Claro que vivo, madrecita! (Se incorpora sobre un codo.) ¡Tapame un poco las piernas! ¡Así!… La derecha un poco más… ¡Así, madrecita! ¡Que Dios te de salud!
NASAROVNA.—(Arropando las piernas de SAVVA.) Duerme, padrecito…
