Cinco obras en un acto
Cinco obras en un acto JIRIN.—(En tono severo.) Me atrevo, Andrei Andreich, teniendo en cuenta el aniversario, a dirigirme a usted con un ruego. Le pido, aunque solo sea en atención a mi trabajo de presidiario, que no se mezcle en mi vida familiar. ¡Se lo ruego!
SCHIPUCHIN.—(Suspirando.) ¡Qué carácter tan insoportable el suyo, Kusma Nikolaich!… ¡Es usted una persona excelente…, respetable…, pero con las mujeres se comporta usted como un «Jack»!… ¡Es verdad!… ¡No comprendo por qué les tiene usted ese odio!…
JIRIN.—¡Y yo no comprendo por qué usted las quiere tanto! (Pausa.)
