Cinco obras en un acto
Cinco obras en un acto TIJÓN.—¡Qué cuarto ni qué pamplinas!… ¡Si tiene frío, que entre en calor aquí! ¡Ya la acomodaremos! (Se dirige al lugar que ocupa BORTZOV, con el fin de hacer a su lado un sitio.) ¡A levantarse! ¡A levantarse!… ¡Mientras la señora se calienta, bien podías estar una horita en el suelo! (ABORTZOV.) ¡Enderézate un poco, señoría! ¡Quédate sentado un rato! (BORTZOV se incorpora.) ¡Ya tenemos aquí el sitio! (Sale el COCHERO.)
FEDIA.—¡Ahora, una huéspeda! ¡Al diablo con ella! ¡Y sin dormir hasta el amanecer!
TIJÓN.—¡Lástima no haberle pedido quince rublos!… ¡Seguramente los hubiera dado! (Va a colocarse junto a la puerta, en actitud de espera.) ¡Vosotros, muchachos, tened educación!… ¡Cuidado con lo que decís! (Entra MARÍA EGOROVNA, seguida del COCHERO.)
Dichos. MARÍA EGOROVNA y el COCHERO
TIJÓN.—¡Sírvase pasar, excelencia! ¡Vivimos como «mujiks», pero no le dé reparo!
MARÍA EGOROVNA.—¡No se ve nada! ¿Por dónde tengo que ir?
