La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Los agrónomos e inspectores de sanidad han dedicado mucha mayor atención a la desmesurada humedad local. Cada año hay una media de ciento ochenta y nueve días con precipitaciones: ciento siete de nieve y ochenta y dos de lluvia (en el distrito de Cherepovets, ochenta y un días de lluvia y ochenta y dos de nieve). El cielo suele estar cubierto de espesas nubes durante semanas enteras; ese tiempo deprimente, que se prolonga día tras día, parece inmutable a los habitantes y predispone a pensamientos opresivos y al abyecto vicio de la bebida. Es posible que bajo su influencia muchas personas frías se vuelvan crueles y muchas almas bondadosas y débiles, al no ver el sol durante semanas e incluso meses enteros, pierdan para siempre la esperanza en una vida mejor. Poliákov escribe que en junio de 1881 no hubo ni un solo día despejado en el transcurso de todo el mes y el informe de un inspector de agricultura pone de manifiesto que en el curso de cuatro años, entre el 18 de mayo y el 1 de septiembre, ha habido una media de ocho días despejados. Las nieblas son un fenómeno bastante frecuente, sobre todo en el mar, donde constituyen una verdadera calamidad para los marineros. Según se dice, las nieblas marinas cargadas de sal resultan perjudiciales para la vegetación de la costa, para los árboles y para las praderas. Más adelante me ocuparé de aquellas colonias cuyos habitantes, por culpa principalmente de esas nieblas, han dejado de sembrar cereales y han dedicado toda su tierra de labor al cultivo de la patata. Un día despejado y soleado vi cómo se acercaba desde el mar un muro de niebla blanca, del color de la leche; parecía una cortina que cayera del cielo sobre la tierra.