La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Los objetos de sílex, mineral del que Sajalín carece, los obtenían probablemente de sus vecinos del continente o de las islas cercanas. Es muy posible que sus perros, ya en esa época, fueran perros de tiro. Poliákov también encontró en el valle del Tim vestigios de viviendas primitivas y toscas armas. Todo ello le llevó a la siguiente conclusión: «La existencia es posible en Sajalín Septentrional hasta para tribus de nivel intelectual relativamente bajo; es evidente que los hombres que han vivido aquí durante siglos han ideado medios para protegerse del frío, la sed y el hambre; además, es más que probable que los antiguos habitantes de la zona estuvieran organizados en clanes relativamente pequeños y no fueran del todo sedentarios».
Cuando Nevelskói envió a Boshniak a Sajalín le encargó, entre otras cosas, que verificara el rumor relativo a los hombres abandonados allí por el teniente Jvostov que, según el testimonio de los guiliakos, se habían instalado a orillas del río Tim[48].