La isla de Sajalin
La isla de Sajalin En esa clase de familia, si la mujer decide dedicarse a la prostitución, su compañero normalmente la anima. En la prostituta que le procura un pedazo de pan, el hombre ve un beneficioso animal doméstico, al que respeta; es decir, él mismo enciende el samovar y calla cuando la mujer lo insulta. Ella cambia a menudo de compañero, buscando a los más ricos o a los que tienen vodka, o llevada por el aburrimiento o el gusto por la diversidad.
Las presidiarias reciben provisiones de la prisión que comparten con sus cohabitantes; a veces esos alimentos constituyen el único medio de subsistencia de la familia. Como oficialmente se consideran obreras, el colono debe pagar un canon al Estado: está obligado a transportar veinte puds de carga de un distrito a otro o a entregar en el puesto una decena de troncos. No obstante, esa formalidad solo es obligatoria para los colonos agrícolas y no se aplica a los exiliados que viven en los puestos y no hacen nada.