La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Desde su fundación, se ha arado y sembrado cada año; no ha habido interrupción y, con el aumento de la población, se ha incrementado anualmente la superficie cultivada. El trabajo del agricultor local no solo era forzado, sino también duro; si se considera que las señas esenciales de los trabajos penitenciarios deben ser las coacción y el esfuerzo físico, sería difícil encontrar ocupación más apropiada para los criminales que el ejercicio de la agricultura en Sajalín. Hasta la fecha, esa actividad ha satisfecho los más severos fines punitivos.