Tres hermanas

Tres hermanas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

NATASCHA. —También a ellas se lo diré. ¡Son tan buenas…! (Disponiéndose a salir). Para la cena pondré cuajada. El doctor dice que si no te limitas a comer cuajada, no adelgazarás. (Deteniéndose). ¡Bobik está frío…! ¡Tengo miedo de que sea fría su habitación…! ¡Convendría, hasta que llegue el buen tiempo, instalarle en alguna otra…! ¡La de Irina, por ejemplo, está pintiparada para el niño! ¡No hay humedad, y da el sol en ella todo el día! ¡Habrá que decirle que, mientras tanto, se pase a la de Olga! ¡Como de todos modos no está en casa en todo el día, y solo viene a dormir…! (Pausa). ¡Andriuschanchik…! ¿Por qué estás tan callado?

ANDREI. —Porque sí… Porque me había quedado pensando… Además no hay nada de que hablar.

NATASCHA. —Por cierto…, quería decirte algo… ¡Ah, sí…! ¡De allá…, de la Diputación…, ha venido Ferapont preguntando por ti!

ANDREI. —(Bostezando). Dile que pase. (NATASCHA sale. ANDREI se pone a leer en el libro, a la luz de la vela olvidada por ella. Entra FERAPONT, cubierto de un viejo abrigo raído y con el cuello alzado. Una bufanda le cubre las orejas).

ANDREI (le dice): ¡Hola, amigo mío! ¿Qué me cuentas?

FERAPONT. —El presidente le envía este libro con esta nota. (Entregándole ambos). Aquí están.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker