Tres hermanas

Tres hermanas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Escena III

IRINA y TUSENBACH salen del salón

 

TUSENBACH. —¡Tengo un triple apellido: barón Tusenbach, Krone y Altschauer; pero, sin embargo, soy ruso y ortodoxo como usted…! ¡De alemán me queda ya muy poco…! ¡Quizá solo la paciencia y la tozudez que empleo en aburrirla…! ¡Todas las tardes la acompaño hasta aquí!

IRINA. —¡Qué cansada estoy!

TUSENBACH. —¡Y seguiré yendo todos los días al Telégrafo para luego acompañarla a casa…! ¡Diez, veinte años…! ¡Mientras usted no me eche! (Viendo a MASCHA y a VERSCHININ). ¿Ustedes aquí? ¡Buenas noches!

IRINA. —¡Por fin me encuentro en casa…! (A MASCHA). Figúrate que ahora mismo acaba de ir una señora a poner un telegrama a un hermano que vive en Saratov, al que se le había muerto un hijo, y cuya dirección no podía recordar… Al fin decidió enviar el telegrama sin más señas que sencillamente: «Saratov…». Pues bien: estaba llorando, y yo, sin embargo, así porque sí, la traté con brusquedad… «¡No tengo tiempo!», le dije. ¡Fue estúpido…! ¿Vendrán hoy máscaras?

MASCHA. —Sí.

IRINA. —(Sentándose en una butaca). ¡A descansar…! ¡Qué cansada estoy!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker