Amia
Amia Los medios de comunicación jugaron un rol central en la construcción del relato oficial sobre los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA. Desde el primer momento, los principales diarios y canales de televisión argentinos e internacionales se alinearon con la narrativa promovida por el gobierno de Menem, la CIA y el Mossad, señalando a Irán y a Hezbollah como los responsables de los ataques. Esta estrategia no solo sirvió para desviar la atención de las verdaderas causas y autores, sino que también consolidó un discurso unificado que dificultó cualquier investigación independiente.
La cobertura mediática de los atentados estuvo marcada por la reproducción acrítica de las versiones oficiales. Los informes iniciales, que mencionaban inconsistencias y posibles pistas alternativas, fueron rápidamente reemplazados por artículos y reportajes que reforzaban la existencia de la camioneta Traffic blanca y la supuesta autoría de grupos fundamentalistas islámicos. Los pocos periodistas e investigadores que se atrevieron a cuestionar esta narrativa fueron desestimados o directamente silenciados, a menudo acusados de conspiracionistas.
