Cuentos Breves - Autito de madera
Cuentos Breves - Autito de madera Para contagiar su entusiasmo, fue a sentarse al sofá en medio de ellos, abrió sus brazos y los estrecho; simultáneamente, les propinaba pequeñas palmaditas.
Ellos se habían rendido. Ahora solo quedaba decirles que su vuelo salía en quince días.
Eran tres ardillas juguetonas. Salieron de detrás de los árboles. Pasaban el día en el parque haciendo piruetas, y esperando que los transeúntes las tiren alguna comida.
Aparecieron en la plaza hace dos semanas, su espíritu travieso, les hizo ganarse la simpatía de la gente. Aquellos que frecuentaban esa plazoleta se habían acostumbrado a estos simpáticos petigrises, estos trepaban los árboles y bajaban unas tras otra, haciendo ruidosos silbidos, arrancando contagiosas sonrisas a los caminantes. Estos, en retribución, llevaban alimentos que dejaban en el asiento más próximo.
Las pequeñas pronto aprendieron a diferenciar entre la bolsa de papel vacío de otro de comida. Las familias del vecindario llevaban a sus niños para que disfrutaran de las piruetas. Muchos deseaban atraparlas, pero la astucia de los animalitos era mayor, se escabullían como un rayo trepando el árbol más próximo.
