La invencion retorica
La invencion retorica Éste es a mi juicio el motivo por el que desde entonces los hombres más eminentes dedicaron su ocio a practicar y a hacer brillar otras ciencias, nobles y dignas, mientras ésta, abandonada por la mayorÃa, caÃa en desuso precisamente cuando con más ardor y empeño era necesario cultivarla y defenderla. [5] En efecto, cuanto más indignamente la temeridad y audacia de unos hombres ignorantes y sin principios corrompÃa para perdición del estado la más honrosa y noble de las actividades, tanto más hubieran debido enfrentarse a ellos y defender al estado.
[4] No pasó esto desapercibido a nuestro gran Catón, ni a Lelio o al Africano, ni a quienes verdaderamente fueron sus discÃpulos, los Graco, nietos del Africano, hombres de gran virtud a los que engrandecÃa un enorme prestigio y de una elocuencia que era ornato de su virtud y defensa del estado8.