Búffalo Bill
Búffalo Bill Al regreso tuvo buen cuidado de mantenerse alerta cuando se iba aproximando al arroyo. Esta vez no había señal alguna de enemigos y al pasar por la choza echó una mirada a su interior y vio en ella un herido. Era, sin duda, una de las víctimas de su puntería y creyó reconocer en él a un supuesto amigo de su padre. Los compañeros lo habían abandonado allí porque consideraron inútil transportarlo por el pésimo estado en que se hallaba, dejándole comida para el tiempo que consideraron que duraría. Bill le dio un poco de agua fresca y se quedó acompañándolo hasta su último momento de vida. En seguida siguió camino a Fort Larned.