Búffalo Bill
Búffalo Bill Después de varias hazañas por el estilo en servicio de la patria y de la civilización, Cody fue designado para desempeñar trabajos de oficina en Saint Louis.
No es difícil adivinar que un trabajo de tal naturaleza no sería de su gusto; pero no debió de hacerlo durante mucho tiempo porque la guerra ya estaba prácticamente terminada y pronto se le dio la baja.
Regresó a Fort Leavenworth para buscar trabajo.
Lo halló de cochero en las diligencias que habían sustituido a las viejas carretas y que hacían el viaje de Saint Joseph hasta Sacramento con un promedio de diecinueve días las dos mil millas. Estas diligencias pertenecían también a la antigua firma Russell, Majors y Waddell, y aunque el viaje entre ambas fronteras se hubiera acortado bastante, no había dejado de ser tan peligroso o peor, porque a los asaltos de los indios se sumaban los de los bandidos que por esos días infestaban las llanuras. Los que cogían el trabajo de cocheros eran muy pocos, a pesar de estar bien remunerados.
Bill vio en esta escasez de hombres para dicho trabajo una oportunidad para hacerse de oro, corriendo un riesgo que muy pocos aceptaban, y se ofreció a la firma. Ni que decir tiene que fue recibido con los brazos abiertos, pues un hombre de sus cualidades no se encontraría muy fácilmente.