Búffalo Bill
Búffalo Bill El general Sheridan, al mando de las tropas enviadas a sofocar uno de los tantos levantamientos indios, lo puso al frente de la compañía de scouts, donde, al mismo tiempo que una brillante acción personal, Cody preparó con el más lisonjero de los éxitos a los soldados que deberían afrontar los golpes arteros de los indios sioux, que eran los más rebeldes e indomables de todas las tribus que poblaban el desierto. Data de esa época el sobrenombre de Buffalo Bill que le dio el pueblo y la posteridad y cuyo relato de la forma en que lo ganó es interesante hacer. Cody había sido siempre buen tirador, no sólo por la exacta puntería sino también por la rapidez de sus tiros. Su pericia en el manejo de las armas de fuego le había salvado la vida varias veces. Sabemos que cuando no tenía misión oficial que cumplir, su deporte favorito era el de la caza de búfalos, que realizaba a caballo, de una manera original por él ideada. Consistía en arrear la manada de búfalos a un sitio desde el cual se pudiera hacer fuego en cualquier dirección sin peligro de herir a nadie y valiéndose de la eximia puntería entrar a caballo en medio del rodeo de búfalos y comenzar a hacer fuego a cuanto animal alcanzara, tratando de dar en la única parte vulnerable del fuerte bovino, pues en las demás se le pueden meter cientos de balas sin que quede algo más que herido. Los hombres de la pradera estaban habituados a ver a Bill Cody hacer una carrera por entre una manada de búfalos y disparando a diestra y siniestra dejar tendidos unos diez o doce de ellos en pocos minutos. Pues volviendo a la forma en que se ganó el sobrenombre de Buffalo Bill, diremos que fue en campal justa de cazador de búfalos.