Búffalo Bill
Búffalo Bill El indio resultó ser uno de los más astutos y capaces jefes sioux. Se llamaba Tall Bull[13], y tenía gran ascendiente en la tribu. Los sitiadores se desmoralizaron en tal forma al hallarse sin jefe, que optaron por incorporarse al resto del grupo sin intentar nuevas arremetidas.
Pocos días después de este suceso, el ejército del general Carr volvió a reunirse y libramos una nueva batalla con los sioux, en la cual capturamos más de trescientos guerreros y gran número de caballos, como también varias indias, entre ellas la viuda de Tall Bull, que comentaba con el «Jefe de las praderas» (que era yo) que había dado muerte a su esposo. Pero en lugar de dirigirse a mí con odio, como lo hubiera hecho cualquier mujer civilizada, lo hacía demostrándome la máxima deferencia, pues consideraba como un honor el hecho de que el gran guerrero que fue su esposo hubiera hallado la muerte de manos de un blanco tan famoso.