Búffalo Bill
Búffalo Bill Al principio de la acción se resistieron, pero luego, convencidos de que les serÃa imposible aguantar la atropellada del gallardo 5.° de CaballerÃa a pesar de ser ellos más de ochocientos, iniciaron la retirada hacia Red Cloud Agency.
Proseguimos nuestro ataque con creciente ardor más de treinta y cinco millas, obligándolos a abandonar caballos, equipos de campamento y toda clase de enseres y armas.
Los perseguimos hasta dentro del terreno de la «Agency», a pesar de que corrÃamos el peligro de enfrentarnos con los miles de indios que habÃa siempre por esos lugares, si es que los «Agency Indian» habÃan seguido la misma inspiración bélica de los cheyennes que habÃan desertado, como dije, para reunirse a los rebeldes sioux. Pero los indios allà reunidos no demostraron ninguna inclinación de lucha.
En la «Agency» me enteré del nombre del jefe con el que me habÃa batido en duelo indio esa mañana. Era «Yellow Hand»[16], hijo del viejo Nariz Cortada, uno de los jefes más poderosos de las tribus cheyennes.
Éste ya habÃa sido enterado de la muerte de su hijo a manos mÃas y me mandó un intérprete blanco ofreciéndome cuatro mulas a cambio del bonete, las armas y otras cosas de su hijo, que yo me habÃa guardado. Le contesté que accederÃa, pero en otra oportunidad, pues en ese momento me era imposible.