Nunca Más
Nunca Más y de pacientes. Fuimos llevados en autos separados a la Comisarla de Castelar. Los interrogatorios se realizaron en la planta superior y los responsables de los mismos eran miembros de la Fuerza Aérea de Morón. A ninguno de los dos nos acusaron en ningún momento de cargos concretos y sólo nos pedÃan información sobre médicos, enfermeros y empleados del policlÃnico que hubiesen realizado actividades polÃticas o sindicales. Nos picanearon y mantuvieron siempre vendados. En el sector de la comisarÃa donde estábamos sólo podÃan entrar los de Aeronáutica y los cabos de guardia que traÃan la comida desde la base de Morón. A mediados de diciembre me colocaron junto a Fraga en una celda. Diez dÃas después nos trasladaron en el baúl de un auto a otro lugar, dentro de la Base, donde las condiciones de encierro se tornaron infernales. En dos oportunidades vi a Fraga junto con otros detenidos. En ambas nos encontramos sin vendas en los ojos, completamente desnudos y con el cuerpo desgarrado, cubiertos de heridas, en una habitación donde nos reunÃan para darnos de comer. Posteriormente me trasladaron a Haedo, luego nuevamente a Castelar, hasta mayo de 1977, cuando me legalizaron. El Ministerio del Interior informó a mi familia que estaba a disposición del PEN, sin causa judicial y que el área que ordenó mi detención fue Aeronáutica de Morón".