Nunca Más
Nunca Más Las torturas consistÃan en desnudar a los detenidos sujetándolos a una superficie con los brazos y piernas extendidos. Se utilizaban dos picanas simultáneas, combinando esta tortura con golpes y también con la práctica del submarino seco. La picana la aplicaban en la vagina, boca, axilas y por debajo de la venda, en los ojos. Los interrogatorios eran acompañados de continuas amenazas a los familiares. Era frecuente que a las detenidas les introdujeran objetos en el ano. Los prisioneros eran golpeados con palos de goma por cualquier motivo. Los guardias se divertÃan obligándolos a todo tipo de "juegos", desde apoyar un dedo en el piso girando cada vez más rápido (buscando petróleo) y golpeando al que se caÃa, como hacerlos bailar en parejas durante largo tiempo para golpearlos después brutalmente. Eran frecuentes también los simulacros de fusilamiento. Tirados en el piso, frecuentemente eran golpeados, escupidos u orinados.
Patrick Rice, sacerdote católico irlandés que estuvo allà detenido, y que fue torturado, vio que entre las detenidas habÃa mujeres embarazadas, una de ellas, MarÃa del Socorro Alonso fue torturada, lo que le provocó hemorragias, inmovilidad en las piernas y paros cardÃacos, por lo que le colocan una inyección, ocasionándole todo esto la pérdida del niño.