Nunca Más
Nunca Más Fue otra de las formas de paralizar el reclamo público, de asegurarse por un tiempo el silencio de los familiares. Precisamente, alentando en ellos la esperanza de que su ser querido estaba con vida, manteniéndolo en la imprecisa calidad de persona desaparecida, se creó una ambigüedad que obligó al aislamiento del familiar, a no hacer nada que pudiera irritar al Gobierno, atemorizado por la sola idea que fuera su propia conducta el factor determinante de que su hijo, su padre o su hermano pasara a revistar en la lista de las personas muertas.
También se pretendió con ello bloquear los caminos de la investigación de los hechos concretos, diluyendo en el ocultamiento de las aviones la asignación individual de responsabilidades; asà se lograba extender el cono de sospecha a una gran parte de los funcionarios militares -salvo la casi imposible probanza del hecho negativo-, sobre su participación personal en la dirección o ejecución de las acciones delictivas.
Y por último, lo que fue el meollo de esta polÃtica de la desaparición total: impedir por todos los medios que se manifestara la solidaridad de la población y, con ello, la secuela de protestas y reclamos que generarÃa en el paÃs y en el exterior el conocimiento de que detrás del alegado propósito de combatir a la minorÃa terrorista, se consumó un verdadero genocidio.