El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes »No volví a pensar en el asunto hasta que recibí en Plymouth el telegrama del vicario. Ese canalla había pensado que yo ya estaría en alta mar antes de que me pudiera llegar la noticia, y que me perdería en África durante años. Pero regresé inmediatamente y, como es natural, nada más enterarme de los detalles tuve la seguridad de que se había empleado mi veneno. Vine a hablar con usted, por si acaso se le hubiera ocurrido alguna otra explicación. Pero era imposible que existiera otra. Estaba convencido de que Mortimer Tregennis era el asesino… por afán de dinero, y tal vez con la idea de que, si todos los demás miembros de la familia se volvían locos, él quedaría como único custodio de los bienes comunes, utilizó el polvo de pie del diablo, hizo perder la razón a sus dos hermanos y mató a su hermana Brenda, el único ser humano al que he amado y que me ha amado. Ése era su crimen; ¿cuál debía ser su castigo?