El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes —A la señorita Marie Devine. No hay ningún dato que indique dónde se extendió el cheque. Se cobró en el Crédit Lyonnais de Montpellier, hace menos de tres semanas. La suma era de cincuenta libras.
—¿Y quién es esa Marie Devine?
—Eso también he podido averiguarlo. La señorita Marie Devine era la doncella de lady Frances Carfax. Lo que aún no sabemos es por qué tuvo que pagarle con ese cheque. Sin embargo, estoy completamente seguro de que sus investigaciones no tardarán en ponerlo en claro.
—¿Mis investigaciones?
—Aquà viene lo del viaje de salud a Lausana. Ya sabe usted que no es posible que yo me ausente de Londres mientras el viejo Abrahams vive aterrorizado, temiendo por su vida. Además, en términos generales, es mejor que yo no salga del paÃs. Scotland Yard se siente desamparada sin mÃ, y eso provoca en los ambientes criminales una excitación muy poco saludable. Vaya usted, pues, querido Watson, y si mi humilde consejo puede resultar rentable al extravagante precio de dos peniques la palabra, se encuentra a su disposición dÃa y noche a este extremo del telégrafo continental.