Estudio en Escarlata
Estudio en Escarlata 7
Se nos habÃa advertido a todos que debÃamos comparecer ante los magistrados el jueves, pero cuando llegó tal dÃa no hubo ocasión para testimoniar. Un juez más alto se habÃa hecho cargo del caso, y Jefferson Hope habÃa sido llamado a declarar ante un tribunal que le aplicarÃa la más estricta justicia. La misma noche de su captura reventó el aneurisma, y por la mañana lo encontraron tendido en el suelo de su celda, con una plácida sonrisa en el rostro, como si en los momentos anteriores a la muerte hubiera mirado hacia atrás y hubiera visto una vida provechosa y una tarea bien realizada.
—Esta muerte enfurecerá a Gregson y a Lestrade —observó Holmes, cuando hablamos del caso la tarde siguiente—. ¿En qué quedará ahora la fama que les iba a procurar?
—No veo que ellos hayan desempeñado un gran papel en la captura —respondÃ.
—En este mundo no importa demasiado lo que uno haga —replicó mi compañero con amargura—. Lo importante es lo que uno es capaz de convencer a la gente de que ha hecho. Lo mismo da —prosiguió, después de una pausa, en tono más animoso—. No me habrÃa perdido esta investigación por nada del mundo. No hay un caso mejor entre todos los que recuerdo. Aunque era sencillo, presentaba algunos puntos muy instructivos.