Historia del espiritismo
Historia del espiritismo Después de relatada la historia de la familia Fox y de la problemas que en ella nacieron, volvamos a América para estudiar los primeros efectos que aquellos acontecimientos causaron.
Tales efectos no fueron en verdad muy satisfactorios: hubo locuras por parte de los individuos y extravagancias por parte de las Corporaciones.
Una de éstas, fundada a base de las comunicaciones recibidas a través de la médium señora Benedict, fue el Círculo Apostólico donde unos cuantos individuos, creyentes entusiastas en un segundo advenimiento de Jesús, esperaban ver confirmada dicha creencia a través de la comunicación espiritista. Estos individuos pretendían haber obtenido comunicaciones de los apóstoles y profetas de la Biblia. En 1849, Jaime L. Scott, ministro bautista del «Séptimo Día», en Brooklyn, ingresó en aquel Círculo, establecido en Auburn, el cual se denominó desde entonces «Movimiento Apostólico», siendo su jefe espiritual, según los prosélitos decían, el apóstol San Pablo. A Scott uniósele Tomás Lake Harris, fundando ambos en Monte Cove una Comunidad religiosa que atrajo muchos fieles, hasta que al cabo de algunos años la gente comenzó a llamarse a engaño y se separó de los fundadores y del régimen autocrático a que éstos los habían sometido.
