Las Aventuras de Sherlock Holmes
Las Aventuras de Sherlock Holmes -Pero hace falta mucha información complementaria para que alguien pueda adelantar una opinión. Creo que el modo más directo de conocer los hechos sería preguntarle a usted.
-Adelante.
-¿Cuándo conoció usted a la señorita Hatty Doran?
-Hace un año, en San Francisco.
-¿Estaba usted de viaje por los Estados Unidos?
-Sí.
-¿Fue entonces cuando se prometieron?
-No.
-¿Pero su relación era amistosa?
-A mí me divertía estar con ella, y ella se daba cuenta de que yo me divertía.
-¿Es muy rico su padre?
-Dicen que es el hombre más rico de la Costa Oeste.
-¿Y cómo adquirió su fortuna?
-Con las minas. Hace unos pocos años no tenía nada. Entonces, encontró oro, invirtió y subió como un cohete.
-Veamos: ¿qué impresión tiene usted sobre el carácter de la señorita… es decir, de su esposa?
El noble aceleró el balanceo de sus gafas y se quedó mirando al fuego.