Las Aventuras de Sherlock Holmes
Las Aventuras de Sherlock Holmes —Mire el horario de trenes en la guÃa —dijo, volviéndose a enfrascar en sus experimentos quÃmicos.
La llamada era breve y urgente:
«Por favor, esté en el Hotel Black Swan de Winchester mañana a mediodÃa. ¡No deje de venir! No sé qué hacer. Hunter.»
—¿Viene usted conmigo?
—Me gustarÃa.
—Pues mire el horario.
—Hay un tren a las nueve y media —dije, consultando la guÃa—. Llega a Winchester a las once y media.
—Nos servirá perfectamente. Quizá sea mejor que aplace mi análisis de las acetonas, porque mañana puede que necesitemos estar en plena forma.