Las Aventuras de Sherlock Holmes
Las Aventuras de Sherlock Holmes -Seguramente que querrá usted ir a su casa, doctor -me dijo cuando salÃamos.
-SÃ, no estarÃa de más.
-Y yo tengo ciertos asuntos que me llevarán varias horas. Este de la plaza de Coburg es cosa grave.
-¿Cosa grave? ¿Por qué?
-Está preparándose un gran crimen. Tengo toda clase de razones para creer que llegaremos a tiempo de evitarlo. Pero el ser hoy sábado complica bastante las cosas. Esta noche lo necesitaré a usted.
-¿A qué hora?
-Con que venga a las diez será suficiente.
-Estaré a las diez en Baker Street.
-Perfectamente. ¡Oiga, doctor! Échese el revólver al bolsillo, porque quizá la cosa sea peligrosilla.
Me saludó con un vaivén de la mano, giró sobre sus tacones, y desapareció instantáneamente entre la multitud.