Analectas
Analectas 16.1. El señor Ji se disponía a atacar Zhuanyu. Ran Qiu y Zilu acudieron a ver a Confucio y le informaron: «El señor Ji va a intervenir en Zhuanyu».
Confucio dijo: «Qiu, ¿no eres tú a quien hay que culpar de esto? Nuestros antiguos reyes establecieron Zhuanyu como territorio autónomo; además, es el corazón de nuestro país y nos es leal. ¿Por qué atacarlo?».
Ran Qiu respondió: «Ésa es la voluntad de nuestro señor y no el deseo de ninguno de nosotros dos».
Confucio comentó: «¡Qiu! Zhou Ren dijo: “Quien es fuerte permanece firme; quien se siente inadecuado se retira”. ¿Qué clase de ayudante es aquel que no puede sujetar a su señor cuando vacila ni apoyarlo cuando se cae? Además, lo que dijiste es falso. Si un tigre o un rinoceronte se escapa de su jaula, si se rompe en su cofre una concha de tortuga o un jade, ¿nadie será responsable de ese accidente?».
Ran Qiu respondió: «Actualmente Zhuanyu tiene fuertes defensas y está cerca del castillo de nuestro señor. Si él no lo toma hoy, en el futuro se convertirá en una amenaza para sus hijos y sus nietos».
