Analectas
Analectas 17.1. Yang Huo deseaba ver a Confucio, pero éste no quería verlo. Yang Huo le envió un lechón. Confucio escogió un momento en el que Yang Huo no estaba en su casa y acudió para agradecerle el presente. Entonces ambos se encontraron en el camino.
Yang Huo se dirigió a Confucio, diciéndole: «¡Entra! Tengo algo que decirte». A continuación añadió: «¿Puede llamarse a un hombre virtuoso si guarda sus talentos para sí mientras su país va a la ruina? Yo no lo creo. ¿Puede un hombre llamarse sabio si está deseoso de actuar pero pierde cada oportunidad de hacerlo? Yo no lo creo. Pasan los días y los meses y el tiempo no nos espera».
Confucio respondió: «De acuerdo, aceptaré un cargo». [→]
17.2. El Maestro dijo: «Lo que la naturaleza une, la costumbre lo separa».
17.3. El Maestro dijo: «Sólo los más sabios y los más necios no cambian nunca».
