El Agente secreto
El Agente secreto La ciudad se convirtió irresistiblemente en el trasfondo del período de inciertas y profundas meditaciones que se sucedieron. Para mí se abrieron interminables perspectivas en direcciones diversas. ¡Encontrar el verdadero camino tomaría años! ¡Parecía que tomaría años!… Poco a poco la convicción de la pasión maternal de la señora Verloc creció como una llama interpuesta entre mí mismo y aquel trasfondo, tiñéndolo de su fuego secreto y recibiendo de él, en cambio, algo de su propia y sombría coloración. La historia de Winnie Verloc, desde los días de su infancia hasta el final, se alzó por fin completa, todavía desproporcionada, con todos sus elementos, por así decirlo, detenidos en un primer plano, pero listos ya para ser tratados. Fue cosa de alrededor de tres días.