El corazón de las tinieblas

El corazón de las tinieblas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

"¡Pobre tonto! ¡Si hubiera dejado en paz aquella ventana! Pero no podía estarse quieto, igual que Kurtz, igual que un árbol sacudido por el viento. Tan pronto como me puse un par de zapatillas secas, lo arrastré afuera, después de arrancar de su costado la lanza, operación que debo confesar ejecuté con los ojos cerrados. Sus talones rebotaron en el pequeño escalón de la puerta; sus hombros oprimieron mi pecho. Lo abracé por detrás desesperadamente. ¡Oh, era pesado, pesado!, ¡más de lo que hubiera podido imaginar que pesara cualquier hombre! Luego, sin más, lo tiré por la borda. La corriente lo arrastró como si fuera una brizna de hierba; vi el cuerpo volverse dos veces antes de perderlo de vista para siempre. Los peregrinos y el director se habían reunido en cubierta junto a la cabina de pilotaje, graznando como una bandada de urracas excitadas, y hubo un murmullo escandalizado por mi despiadado proceder. Para qué deseaban conservar a bordo aquel cuerpo es algo que no logro adivinar. Tal vez para embalsamarlo. Pero también oí otro murmullo, y muy siniestro, en la cubierta inferior. Mis amigos, los leñadores, estaban igualmente escandalizados y con mayor razón, aunque admito que esa razón era del todo inadmisible. ¡Oh, sí! Yo había decidido que si el cuerpo de mi timonel debía ser devorado, sólo serían los peces quienes se beneficiaran de él. En vida había sido un timonel bastante incompetente, pero ahora que estaba muerto podía constituir una tentación de primera clase, y posiblemente la causa de algunos trastornos serios.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker