El pirata
El pirata Al bajar las escaleras Catherine se encontró con Peyrol, que todavÃa se hallaba junto al pozo, en cuya hondura parecÃa investigar con sumo interés.
—Peyrol, tiene usted puesto el café —le gritó desde la puerta. Él se volvió rápidamente, como si le hubiera sorprendido, y avanzó sonriendo.
—Eso está muy bien, mademoiselle Catherine —dijo—. Se ha levantado temprano.
—Sà —admitió ella—, pero usted también lo ha hecho, Peyrol. ¿Está Michel por ahÃ? DÃgale que venga a tomar café.
—Michel está en la tartana. Ese barco va a emprender un viajecito, ¿sabe usted?
