El pirata
El pirata Como muchos oficiales de todo rango en la flota de Nelson, el capitán Vincent desconfiaba del sistema de bloqueo a distancia del que el almirante no parecía dispuesto a apartarse. Sin embargo, no le censuraba. Cualquiera en la flota sabía que lo que tenía en la cabeza no era otra cosa que la destrucción del enemigo, pero si el enemigo se veía estrechamente bloqueado, jamás saldría a dar la batalla que permitiría destruirlo. Estaba claro, por otro lado, que, dado el modo de dirigir las cosas, los franceses contaban con muchas oportunidades para burlar el bloqueo y desvanecerse durante meses. Esas oportunidades eran la constante obsesión del capitán Vincent, apasionadamente dispuesto a cumplir la misión que le habían mandado. ¡Lo que daría por un par de ojos vigilando noche y día la entrada del puerto de Tolón! ¡Por traspasar las cuadernas de los buques franceses, y penetrar hasta los secretos más recónditos del enemigo!