Nostromo
Nostromo Tal era el único modo con que vindicaban el ejercicio del poder las autoridades locales entre el numeroso gremio de robustos extranjeros, que cavaban la tierra, hendían las rocas y guiaban las máquinas en beneficio de la gran «empresa patriótica y progresiva». Con estas mismas palabras, dieciocho meses antes, el Excelentísimo Señor don Vicente Rivera, Dictador de Costaguana, había designado la obra del Ferrocarril Central Nacional en su gran discurso, pronunciado al inaugurar los trabajos.
