Situacion limite
Situacion limite —¡Es como tratar con el diablo! —dijo—. ¿Por qué no habla usted? AI principio me trataba usted con tal altivez que apenas me atrevÃa a arrastrarme por mi propio barco. Ahora no consigo arrancarle una palabra. Como si no me viese. ¿Qué significa esto? A fe que me aterroriza con ese truco de hacerse el sordomudo. ¿Qué pensamientos cruzan por esa cabeza suya? ¿Qué conspira ahà con tanto empeño que no puede decir una palabra? Nunca me hará creer que usted, usted, no sabe de dónde sacar un par de cientos. Me ha hecho usted maldecir el dÃa que nacÃ…
—Mr. Massy —dijo el capitán Whalley de repente, sin moverse.
El maquinista saltó violentamente.
—Si es asÃ, sólo puedo pedirle que me perdone.
—Estribor —musitó el serang al timonel; y el Sofala empezó a girar para enfilar el segundo tramo.
—¡Ough! —Se estremeció Massy—. Me hiela usted la sangre. ¿Qué le movió a usted a venir acá? ¿Por qué se presentó aquella noche tan de repente, con sus palabras altivas y su dinero, a tentarme? Siempre me he preguntado qué motivos tendrÃa. Usted se me pegó para tener una situación tranquila y vivir a expensas de mi sangre, como le digo. ¿Fue eso? Me da que es usted lo más miserable que hay en el mundo, pues de lo contrario, por qué…