Situacion limite
Situacion limite Al poco llegó una respuesta apagada.
—Mi tiempo libre.
—Si empieza a emborracharse durante el viaje le despido. —Gritó Massy.
Amenaza que fue seguida por un obstinado silencio. Massy se alejó perplejo. En la orilla aparecieron dos figuras que se acercaban a la pasarela. Oyó una voz teñida de desprecio.
—Francamente, me inclino a no creerle. Pero tenga la seguridad de que le hablaré de esto.
La otra voz, que era la de Sterne, dijo con una especie de deber.
—Gracias. Es todo lo que quiero. Tenía que cumplir con mi pesar y formalidad.
Mr. Massy se sorprendió. Una silueta breve y distinguida subió ágilmente a cubierta y casi chocó con él, que estaba fuera del círculo de luz del farol de la pasarela. Cuando hubo pasado hacia el puente, tras intercambiar un apresurado:
—Buenas tardes —Massy le dijo amenazador a Sterne, que seguía al otro con pasos breves—. ¿Para qué anda ahora contándole historias a Mr. Van Wick?
—Nada de eso, Mr. Massy. No soy yo quién para que Mr. Van Wick me haga caso. Y me temo que él tampoco cree que usted sea quién. Al parecer, el capitán Whalley, sí. Ha ido a pedirle que cene en su casa esta noche.