Situacion limite
Situacion limite El miedo irracional a tener que morder las quinientas libras para gastos personales en el hotel turbaba el equilibrio de su mente. No había tiempo que perder. La factura estaba subiendo. Acariciaba la esperanza de que si todo lo demás fallaba las quinientas le sirviesen para conseguir algún trabajo que, garantizándole la subsistencia (no muy costosa), le permitiese ser útil a su hija. En su forma de verlo, estaba invirtiendo un dinero de ella para respaldar al padre en beneficio de ella misma. Una vez trabajase, podría ayudarla con la mayor parte de lo que ganase; todavía podía durar muchos años, y aquel asunto de la casa de huéspedes, se decía, fuesen las que fuesen las perspectivas, en ningún caso resultaría desde el principio una mina de oro. Pero ¿en qué podía trabajar? Estaba dispuesto a asirse a cualquier posibilidad decente con tal de resolver pronto el problema; porque las quinientas libras había que guardarlas para cualquier eventualidad. Eso era lo fundamental. Con las quinientas intactas, se sentía como respaldado; pero le parecía que si bajaban a cuatrocientas cincuenta, o incluso a cuatrocientas ochenta, aquel dinero perdería toda su virtud, como si la cifra redonda tuviese cualidades mágicas. Pero ¿en qué podía trabajar?