La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes
La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes Acabé la travesía en el camarote del médico. Me curó el brazo roto y me aconsejó «no trastear con fantasmas y ese tipo de cosas nunca más». El capitán permaneció durante el resto de la travesía muy silencioso y jamás volvió a capitanear ese barco, aunque el buque todavía navega. Y yo tampoco volveré a navegar en él. Fue una experiencia sumamente desagradable, y yo quedé profundamente aterrorizado, algo que no me gusta. Eso es todo. Así es como vi un fantasma… si es que era un fantasma. En cualquier caso, estaba muerto.