La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes
La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes Luke debió de comprarlo en el pueblo, hace años, a un comerciante que los vende todavía. Supongo que se utilizan en la cocina. En cualquier caso, no había ninguna probabilidad de que alguna criada curiosa lo encontrara con el plomo dentro y se preguntase de qué se trataba y, tal vez, hablara con la sirvienta que escuchó mi historia durante la cena… y que dicha joven, casada con el hijo del fontanero del pueblo, pudiera recordar todo el asunto.
Me entiendes, ¿verdad? Ahora que Luke Pratt está muerto y yace enterrado junto a su esposa, con una lápida de hombre honesto sobre su cabeza, no me atrevería a remover ningún asunto que pudiera manchar su memoria. Ambos están muertos, y su hijo también. Ya se armó suficiente jaleo por la muerte de Luke.